sábado, 14 de enero de 2012

Las leyes del karma. Fe de erratas.

Etiopía, 12 de enero de 2041

Escribo desde una choza rodeado de mis dos mujeres y nueve hijos. Un turista belga vino a sacar fotos de la pobreza (como tantos que pasan muy de vez en cuando, por aquí). Accedí a su ordenador mientras él dormía para escribir esto y mandarlo al blog que tenía en mi vida anterior (cuando viví en España), a través del sistema de internet por estación lunar.

Creo que alguna ley del universo se rompió, pues tengo la suerte (o la desgracia) de recordar mi vida anterior. También conservo los conocimientos de entonces, por lo que me fue más duro adaptarme a este nuevo sistema de vida (si es que se le puede llamar vida a esto, claro). Mi mujer más joven, Tanisha me mira mientras tanto con expectación pues ayer tuve sexo con la otra (Aguanju) y espera con algo de celos el apareamiento. Mientras espera, acaricia a mi hijo Bintou que pronto morirá de malaria.
Si no recordara mi vida anterior quizás todo sería más llevadero. Aquí la gente acepta la muerte como algo cotidiano. Sé que no viviré más de cuarenta años y aunque ya me importa poco, me preocupa pensar en cual será mi próxima vida. Pues yo siempre había en la rencarnación en mi vida anterior, y mis esfuerzos por intentar mejorar como persona no tuvieron ningún premio. ¿Dónde estará entonces el sentido de la existencia?...
Todo comenzó con la crisis de España. Allá por el año 2008. Vinieron luego unos años de escasez que intenté sobrellevar dignamente. En 2012 comencé a hundirme en una depresión que debilitó mi sistema inmunológico y al poco tiempo mis órganos se fueron debilitando, mi circulación empeorando, y finalmente un lunes de mayo sentí un fuerte dolor en el pecho mientras iba perdiendo el conocimiento. Esperaba la famosa luz, esa que describen quienes tuvieron experiencias cercanas a la muerte… esa que se les aparecía junto con sus familiares muertos; aceptaba el fin con una sonrisa mientras mi vida se extinguía.
Pero no hubo luz blanca azulada. Ni túnel.

Sentí que caía en un pozo oscuro. Lleno de ratas y cucarachas. Los murciélagos volaban alrededor de mi cabeza y un olor nauseabundo penetraba por todo mi cadáver. Horrorosos quejidos parecían salir de mil vericuetos subterráneos y cientos de cadáveres putrefactos se amontonaban sin terminar nunca de descomponerse.
De vez en cuando se escuchaban risas, ruido de fiesta. Alguna vez me pareció escuchar partidas de póker y, a veces largos gemidos de placer en lo que parecían ser grandes orgías. Lógicamente, el sonido era muy débil y podía engañarme, pero venía de una lejana zona donde se veía algo de luz…una luz hermosa.
Pero mi entorno era la peor pesadilla que nadie pueda imaginar. Los cadáveres se movían de vez en cuando dejando ver las llagas en las carnes infectadas de gusanos e insectos. Una eterna agonía gobernaba en ese sitio. Mi cuerpo era un nido de dolor. Me salía pus por la nariz y mi mente, alma, o lo que sea, solo me proporcionaba miedo, desolación y angustia. Eso era todo lo que podía sentir en ese inmundo lugar. En ese plano no había noción del tiempo, pero me pareció una eternidad. De vez en cuando llegaba un nuevo cadáver que comenzaba la misma tortuosa y macabra realidad. No podíamos comunicarnos, solo ver y sentir el dolor propio y el ajeno.
Con el tiempo (si es que pudiéramos llamarle así) ese escenario se transformó en habitual, pero no por ello paraba el dolor de las carnes, de los huesos, y el sonido de las alimañas alimentándose de mi cadáver. Y lo que es peor, al haber trascendido a ese plano la propia empatía, el sufrimiento se multiplicaba al ver y sentir como los cientos de cuerpos putrefactos gemían en una eterna agonía. Lloraban sin lágrimas. Nos mirábamos con profunda compasión.
Un día vi una breve silueta que se hacía cada vez más grande. Era algo que salía de ese espacio lejano de luz casi divina.
Hasta que de pie, junto a mi, reconocí la figura de una persona delgada, con un bigote poblado, nariz aguileña, mirada fría y sonrisa imperceptible, casi irónica. Vestía un uniforme de general, con su correspondiente gorro. Se dirigió a mi con suficiencia, soberbia y desprecio. Me dijo imperativamente:
- Llegó la hora de volver a la tierra –
Cerré los ojos y mientras mi extraña existencia se desvanecía escuché al personaje del uniforme:
- Otro idiota con eso del karma…¡vamos...otro aprendizaje!….
Al poco tiempo me desperté llorando, encarnado en un negrito de un kilo y doscientos gramos, en brazos de mi nueva madre, Nombeko.

sábado, 7 de enero de 2012

Basura impresionista

¿Añoras conocer la oscuridad de mi alma?
ni con mil soles
ni con todos los dioses.
Ni yo mismo puedo verla,
solo sentirla y pintarla
con muchos colores ocre,
tierra de siena tostada.

¿Quieres hurgar en mis miserias?
te perderías entre la basura
de un laberinto de amor y de absurdos,
de impresionismo vital.
Nadie más que yo puede convivir
con ese vertedero
necesario
para no olvidar que soy
para el redil
insalubre y demencial,
siempre arrastrado por lodos ocres
en busca del color.
En busca de esa luz
que hay al final.
Al final de algo.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Este sitio está comenzando a nacer (sietemesino)


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Finalmente, aunque esta nueva casa virtual no esté totalmente actualizada, voy a hacer que nazca (sietemesina).

Bienvenidos.

En este desguace literario se pueden encontrar piezas que tienen la posibilidad de adaptarse al vehículo de tu imaginación, y en el peor de los casos, las tiras.




Micro relatos (en proceso)

La mesita de noche. (mayo de 2007)
El refugio de las letras perdidas (2010)

Cuentos (en proceso)
La última hora de Remigio. (Enero de 2006)
Capicúa (diciembre de 2005)

Pintura. Óleos. (en proceso de selección)

martes, 1 de noviembre de 2011

Confesiones en un club de parias

En un club de parias
lleno de perdedores
y de canallas
le pregunto a mis ojos porque son tristes.
Me contestan que el brillo
de ojos felices
se forja en un alma
sin cicatrices.

En un club de parias
lleno de perdedores
y de extraviados
le pregunto a mi boca porque se calla.
Me dice que las palabras
pierden perfume
cuando todos oyen
y nadie escucha.

En un club de parias
lleno de perdedores
y meretrices
le pregunto a mi alma sobre la muerte
me dice que es esa es la puerta
que siempre quise
porque será el triunfo
de lo más simple.

En un club de parias
siempre hay respuestas.
pues pues alli nunca esperas
plantar batalla.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Los tiempos de Mefisto

Llegué tarde a conocer a ese Mefisto
llamado futuro
y también a entender la mentira que encierra
la palabra mañana,
y a comprender que para vivir el presente,
hace falta
demasiado tiempo.

Me abrazaré a unos segundos
de las horas de mis días
a mi amigo
el pensamiento.
Esos segundos serán para mí
aquello que otros le llaman tiempo.

Pero yo les llamaré ,
vida.

domingo, 12 de junio de 2011

Justicia


Insolente invasora de mis sueños
deja de rasgar mi memoria alienada
con tus uñas de nácar y tiempo,
llenas de tierra yerma.
Deja ya de reír con lágrimas
ya secas,
que aún mojan mi pecho
con gotas llenas de vacío.

Caricatura del presente
vestida de ayeres,
de brumas
que ya huelen
y canciones caducadas.

¡Fantasma imputrible!

Aléjate de mi noche.
No vaya a ser que me crea
que aún existes.





La policía española detuvo a Ali Babá y los 40 ladrones

Anonymus
La cúpula que nunca existió



"¿Querías matarme? Bajo esta capa no hay carne ni huesos que matar. Sólo hay una idea. Las ideas son a prueba de balas." ("V", en el capítulo 9).


Esa frase es una idea aproximada del ideario de “V de Vendetta”, un “justiciero” que combatía las injusticias en un comic británico de Alan Moore (guión) y David Lloyd (dibujo). La historia de ciencia ficción se desarrollaba luego de la III Guerra Mundial en una Inglaterra fascista. La hoy famosa careta hoy rescatada por “Anonymus” era entonces la de nuestro héroe (V).

También representa la cara de Guy Fawkes, un revolucionario católico ahorcado y despedazado por intentar volar el parlamento británico. En Inglaterra, cada 5 de noviembre (aniversario de la muerte de Fawkes) la gente sale a los parques y se encienden hogueras, se comen dulces, se bebe cerveza y se lucen esas caretas tan características que los de Anonymous han covertido ya en algo universal.

Pero para ciencia ficción nada como la España actual.

Anónimus es un movimiento de hackers que se comenzó a conocer cuando Wiki Leaks perdió apoyos financieros debido a las presiones de los grandes poderosos del mundo. Así pues, se organizaron ataques a todas las multinacionales que dejaron de patrocinar a la famosa web.
Últimamente, se vio la careta de “Anonymus” entre los acampados del 11M, y se dice que tenían preparados varios ataques a organizaciones representativas de ese poder que nadie eligió.

Traspasando la imaginación del comic de Moore y Lloyd, ayer la Policía Española salió en la primera plana de los periódicos asegurando que “habían desmantelado la cúpula de Anónimus”. Para ilustrar mejor la aseveración, un comisario lucía en sus manos una de las famosas caretas. La reacción no se dejó esperar. Al poco tiempo millones de “twitts” se mofaban de semejante afirmación. Y es que Anonymus no tiene cúpula, sus integrantes están en todos los países del mundo y en todas las ciudades de esos países.

En realidad habían detenido a un conocido jóven de Gijón que disponía de un servidor de Chat en su casa, y que formaba parte (entre otros miles) de ese conjunto de jóvenes que, con propósitos más o menos idealistas o delirantes, se ponían de acuerdo en la ejecución de esos ataques.

Resultado:

Desde estas detenciones, no se puede entrar a la web de la Policia Española, por las continuas demandas a la IP del servidor policial.

Y mientras tanto, les dejan la frase inicial:

"¿Querías matarme? Bajo esta capa no hay carne ni huesos que matar. Sólo hay una idea. Las ideas son a prueba de balas."

domingo, 27 de marzo de 2011

Delirios del presente















Sequemos esa lágrima
evitando que aparezca,
emborrachémonos de presente…
El pasado es un monstruo vencido
hundido en una galaxia de recuerdos que, hoy,
están caducados.
El futuro es una puta barata,
se construye con dinero,
se sustenta con cantos de sirena
y con miedo.
El pasado nos encadena
y está cerrado
castrado.
El futuro es el señuelo
del presente que no se logró
porque no tuvimos coraje.
La sonrisa es presente,
es vida de hoy
la vida de hoy es fuego amigo y carne,
el presente es la vida con riesgo
es coraje
es sexo y es sudor
es ahora, es hoy…
y está abierto.
Es Alfa y Omega
deseo y orgasmo.
Es la construcción de un futuro pasado
sin lágrimas que quieran salir
por esa puerta,
de ojos nunca más
mojados.

viernes, 11 de marzo de 2011

Carrefour y pedos

Breves ensayos de la vida cotidiana

No subvalore usted, lector, a este breve ensayo por un título ligeramente escatológico. Es más, un pedito es un gas con personalidad, un poco de éter con ADN, no es más que eso. No caigamos en la vulgaridad de criminalizar algo que es tan cotidiano como el saludo a la señora del segundo.

Me quiero referir en especial, a esos peditos que solemos tirarnos en las grandes superficies comerciales cuando pasamos por un pasillo vacío. A ese pedito amable que nos permite relajar un poco la tripa. Un pedo inocente al fin.Pongámonos en situación: Estamos caminando luego de varias vueltas por góndolas, probadores, ofertas y tentaciones. De pronto, está ése pasillo que esperábamos…ese pasillo por el que no pasa nadie. Aprovechamos entonces el ruido ambiente de la megafonía y nos permitimos soltar ese pedito apenas imperceptible por su ruido y menos aún por su olor debido al enorme tráfico de gente; nos quedamos a gusto…y además nos invade una sensación de triunfo por haber hecho algo políticamente incorrecto. Terminamos de recorrer ese pasillo como un general que ha conquistado una ciudad, y una sonrisa de satisfacción adorna nuestro semblante.

Pero (siempre hay un pero en el manzano decía mi profesora de lengua) no contábamos con una realidad fisiológica rotunda.
Luego de ese santo pedito, el esfínter anal ha sido alterado para dejar escapar a nuestro amigo. Pero le cuesta unos segundos al sagrado ojete volver a su estado inicial.

El resultado: Por el siguiente pasillo pasa una señora con cara seria (en estas circunstancias todas la tienen) y sin proponérselo, Don Culo nos regala un segundo pedito que sale sin ninguna autorización del dueño, con un ruidito inocente pero que no se le escapa a la señora de la cara seria.
Humillados, seguimos caminando con la sensación que la señora de la cara seria se quedó mirando para atrás, y y continuamos andando con cara de “aquí no ha pasado nada”, mientras se nos va la sensación de triunfo y nos transformamos en un ser deplorable, asqueroso, impresentable.
Quiero proponer a las grandes superficies comerciales, un corredor que una los pasillos con los servicios. Una especie de “milla verde” apropiada para peditos antes de llegar al excusado.
Seguramente aumentarían las ventas por respetar los detalles de los clientes pedorros.

martes, 15 de febrero de 2011

Llamando a la tierra

Poema dedicado al acechante futuro blanco y negro. Al personaje que decidí que nunca seré.

Su mirada se fue marchitando
como luna menguante
su piel se agrietaba con esmerado descuido
aprendió a no sentir hambre
ni sed
sus sueños fueron devorados por Neptuno
y su sexo se olvidó de ser.

Él decidió que cincuenta años eran cien
que la felicidad fuera un plasma
que el mundo sea un bar marrón
y que funcione su tren
con escocés.

Los cantos de sirena le llegaban
desde suburbios de lo vital
Y así
se quedó esperando en su andén
llamando a la tierra

Para nacer.

Los enemigos del rubor

Magdalena vivía con Peter Pan, con Gaspar
con Melchor y Baltasar…
con películas que nunca terminan mal.
Y a veces, esperando al ratón
que traía monedas.
a cambio de días por pasar.

Un día se reveló.
La fantasía fue cómplice y la locura su aliada.
Sus pechos brotaron
y la piel sublevada
le dijo que estaba bien
a veces,
sentir rubor.

Eso duró lo que dura
una tertulia insolente y veraz
en Madrid. Café Gijón.
Y volvió a su mundo de cartón,
el orden volvió a gobernar.
Tánatos venció a Eros,
La Seguridad la abrazó
sin pasión y sin calor.

Era un precio que a veces
hay que pagar,

Por miedo a sentir amor.




.

martes, 11 de enero de 2011

Las caras ocultas de la felicidad

Sobre atardeceres,
sobre cadáveres
sobre el firmamento
sobre las heces
sobre claveles,
convivimos con la felicidad.

La de joder y ser jodidos,
la de olvidar para sobrevivir
la de los futuros sin presentes
la del presente sin futuros.
La del redil.

Pero también, la de esos momentos,
pocos, tan pocos...
que supimos construir

Esa felicidad de febreros
que hemos pintado de abril.

Dignamente


Aprende a recibir con dignidad.
Que tu entrega sea tan pura
que el beneficiario obtenga
lo que tu das,
más dignidad.


Prepárate para la pérdida de todo aquello
que puedes perder.
Y piérdelo, (si sucede)
con dignidad.

Huye de los estereotipos morales.
Es la forma en que los idiotas
hablan de dignidad.
No olvides que en realidad
hay que ser digno
de si mismo.

En paz, en soledad.




martes, 4 de enero de 2011

Queridos Reyes Magos. Yo pido....

Dos primaveras seguidas.
Elixir para ver todo
sin magia
sin vida,
y otro frasco para recordar
con detalles
cierta noche en París.

Pastillas para no pensar
ni en agosto
ni en verano
ni en París
ni en Madrid.
Un gol del Bambino Veira.

Y pastillas para dormir
sin pensar en ella.




domingo, 19 de diciembre de 2010

La Navidad y los siete pecados capitales

Aunque ya hace tiempo que no hago sonetos, voy a resucitar a este que ya tiene siete años. Y es que, quienes me conocen saben que tengo una visión del mundo bastante poco optimista. Esa escasez de optimismo no la practico, sin embargo, en mi vida diaria intentando ser cada día mejor persona (la única manera posible de cambiar el mundo es mejorar a cada persona).




Pecarás de soberbia en Navidades,
te endeudarás comprando con tarjeta.
La avaricia será tu otra faceta,
por envidia de mil banalidades.

La lujuria impondrá sus voluntades,
(y mirarás las tetas de tu prima).
Y la ira también se echará encima
discutiendo en la cena vaguedades.

Tu pecarás de gula en tus festines
comiendo hasta sacar tus almorranas
llevando a la pereza hasta sus fines.

Con estas predicciones cartesianas...
¿De verdad a Jesús somos afines?
¿Porqué coño estas fiestas son cristianas?

viernes, 26 de noviembre de 2010

La sonrisa de Ana

A medida que sus labios se iluminan
nace una galaxia.
El universo se expande.
Sus ojos se comprimen
se incriminan
en una empatía criminal
intrigante,
disparando al firmamento,
balas perdidas
de fuegos de artificio
(con agravantes).
La sonrisa de Ana es intemporal.
En su mágica eclosión
se borda en días todo el presente
(ese maleante);
el futuro se declara
por fin culpable
vuela rasante,
y el pasado
deja en sus labios
algunas grietas
de tiempos ciegos
y domingos huecos
(aunque arrogantes).

La sonrisa de Ana
no tiene luces
pero cuando sus labios se encienden
y sus ojos prenden
ya nada vuelve a ser,

tal como antes.

sábado, 9 de octubre de 2010

Mi gato Legui en las ondas...

El locutor Carlos Rodriguez (Onda Cero) grabó y recitó el "Primer soneto a mi gato Legui" en su programa "Como el perro y el gato".
El poema formará parte de su próximo libro "Historias de gatos".
Legui está muy contento, ya es un "gato de cuento"...

La mentira como expiación

Aprendí a beber
la baba de caracoles,
aprendí a volar
por sólidos cielos grises.
Aprendí a sonreírle
a cretinos y acreedores.
De la escuela de mis días
(casualmente)
me gradué de miserable,
guardando mis tesoros
en amalgamas, alquimias
(que no ha disfrutado nadie)
para después de mi muerte
cerrando las albadillas.

Necesito que me mientan.

No me digan,
por favor…
que no va a haber otra vida.





viernes, 8 de octubre de 2010

El refugio de las letras perdidas

Seguramente me sentiría más satisfecho si no escuchara como un eco a las últimas palabras que pronuncié, si mi propia sombra no siguiese pegada a mis pies, si el dueño de la voz de mi conciencia se mantuviera apartado de mi alma, si mi estúpido doble en el espejo no me mostrara las cicatrices de lo vivido. Seguramente estaría más satisfecho si me despegara un poco del personaje que he construido toda mi vida.
Pero debo subrayar que si eso fuera posible, estas pobres palabras trasnochadas, jamás se habrían podido refugiar en una hoja de papel, vestidas de Times Roman.

martes, 5 de octubre de 2010

All my Loving (Lennon & MaCartney)

El Comercial de Ramos Mejía era un Instituto Público con especialidad en formación contable. Era un antiguo edificio con granes aulas y profesores muy prestigiosos. Pero tanto la solera del colegio como el prestigio de los profesores me transmitían una enorme pesadez, que solo se interrumpía ante las letras de ELLA.

Lo pupitres de madera llevaban los rastros de mil maldiciones, otro tanto de dibujos de penes y vaginas, y uno que otro corazón encerrando los nombres de supuestos enamorados. Todo ello escrito con navajas, tinta o lo que fuera menester.
Por la mañana eran ocupados por varones. Por la tarde, por chicas.
Yo solía fantasear pensando como sería la niña que se sentaba en mi mesa. Hasta me parecía sentir un leve perfume cuando llegaba por la mañana. El perfume de ELLA.
Quizás, quienes me conocen lo puedan poner en duda, pero yo he sido un adolescente tímido. Con aquellos insolentes quince años, era imposible lograr un acercamiento medianamente digno a una chica. Un poco por esa razón, y otro poco por una cierta facilidad hacia la escritura, se me ocurrió la extraña idea de comunicarme con ELLA, a través de lo único que teníamos en común: el pupitre.
En un papel cuadriculado arrancado de una pequeña libreta, escribí: “Yo me llamo Miguel. Tengo 15 años y me gustaría saber quien sos”. Le di muchos dobleces y lo dejé bajo el hierro que sostiene la mesa haciéndola abatible.
No me di cuenta que era viernes. Y entonces tuve que pasar un fin de semana tormentoso pensando:

¿ Y si alguien de la limpieza lo tiró? … no…para lo poco que limpian…noooo…

¿Lo habrá visto?...quizás le pareció mal….bueno (pensaba) total, no la voy a ver…

Y así, evocando el perfume que me empeñaba en sentir, imaginando su cara y su cuerpo, pasó un largo fin de semana lleno de miedos y signos de interrogación.

El lunes entre corriendo y revisé visualmente el pupitre. No había nada…bueno, a simple vista. Levanté la tabla y un mágico papelito mucho mejor doblado que el mío y sabiamente acomodado, parecía brillar en el hierro del pupitre. Lo abrí discretamente:

“Me llamo Magdalena, tengo 15 años y soy de géminis. Vos de que signo sos?”

Esas simples letras hicieron galopar a mi corazón, al mismo tiempo que mis revoltosas hormonas intentaban dibujarla en mi mente. Ya nunca sería el mismo después de esas letras.
Así pues, comenzó una intensa y emotiva conversación con una chica desconocida, en algo que se podría comparar como “un Chat, a la antigua”.
Yo tenía facilidad para escribir, por lo que no me costó mucho “enamorarla” mediante un cortejo epistolar elegante e ingenioso. ELLA, no era muy suelta para escribir, pero tenía una letra hermosa. Además, yo había decidido que toda ELLA era hermosa.

Tres meses duró el diario intercambio. Ya sabía que era de pelo castaño claro, ojos verdes, y lo más importante de todo: ambos habíamos adoptado la misma canción de ese LP de Los Beatles…(All my loving) y no dejaba de pensar en ELLA mientras susurraba mentalmente:

All my loving I will send to you.
All my loving, darling I'll be true.

Un día, me di cuenta que era hora de conocerla. Y es que ELLA me había dejado su carta diaria con un beso marcado con lápiz de labios de su madre.

Nos citamos en la esquina del Bar Tolo (ingenioso nombre para un bar que regenteaba un gallego de nombre Bartolomé). Tenía 24 horas para preparar mi encuentro.

Revisé cuidadosamente las posibles estrategias para el encuentro:

Plan A) La miraría directamente a los ojos diciéndole: ¡ Preciosa…estás preciosa….! mientas la tomaba de la mano para ir al café.

Plan B) Sonreiría al verla, esperando ver su cara de aprobación, y al verla, pondría la mano en sus hombros y diría: “¿Sabés como soñé con este momento?...y cogidos de la mano iríamos al Bar Tolo.

Plan C) Le daría un beso en la mejilla, teniendo especial atención en su predisposición para acercar los labios, de manera que, si ella lo sugería, la besaría en toda su boca. Luego, iríamos al Bar Tolo.

En fin, tenía todo tipo de planes y estrategias, teniendo en cuenta mi especial torpeza para ligar, y el fantasma del miedo que todo tímido lleva encima. Estaba todo perfectamente planificado.

Con el asesoramiento del tano Garibotti (un experto galán del instituto) decidí ir a la cita con un pantalón blanco, un polo de Lacoste rojo(con el cocodrilo pegado, claro) y un jersey fino color amarillo sobre los hombros con las mangas anudadas por delante. La colonia Old Spice me la proporcionó también el tano Garibotti. Estrenaba unos mocasines muy de moda llamados “Cheyenne”, basados en el éxito de una serie norteamericana (Cheyenne Body) sin medias, pues las medias estaban consideradas cosas de viejos.

Y por fin llegó el día.

Ella, como las novias en una boda, llegó más tarde.

La vi. acercarse como quien ve a la felicidad materializada en una hermosa muchacha de quince años.

Su pelo castaño acariciaba sus hombros en un ballet de ondas brillantes. Sus ojos eran tan verdes como cualquier primavera querría para si, y un reflejo en su mirada me sugería energía, vida y ternura. Tenía un cuello largo y fino, ese tipo de cuello que tan bien describía Horacio Quiroga en uno de sus cuentos.
Un jersey fucsia, lo suficientemente ajustado sugería unos senos firmes, y suaves Por un momento los acaricié con la magia de mi mente adolescente.. La falda tableada terminaba en unos muslos firmes y blancos. Suaves y sugestivos.

Toda ella era lo que yo había percibido en mis mañanas de incansable imaginación.

Luego de esa imagen que nunca olvidaré, llegó el momento de hablar.

-Hola (me dijo con una sonrisa que me hizo babear)

- Hola – le contesté con mi voz hecha casi un silbato por la emoción.

Me di cuenta que tenía que poner en marcha uno de mis planes, pero me olvidé de todo. Comenzaron a pasar unos segundos que para mi dignidad herida se iban haciendo siglos. Enmudecí. No me salía una sola palabra…

Y así, en esa incómoda situación, me di cuenta que era yo el que tenía que hablar, y no teniendo ninguno de mis planes a mano, le dije las palabras más estúpidas que podía haber pensado si hubiera estudiado lo suficiente:

- ¿Sabés una cosa?.....tenés una letra muy linda…

Magdalena me miró como si yo fuera un alienígena. Bajó la cabeza, sonrió y se quedó como esperando más…

Yo seguía mudo. Anulado. Abochornado. Cada vez más derrotado.
Finalmente ella quebró el silencio:

- Perdonáme, es que quedé para estudiar con una amiga.

- Bueno (le dije resignado). Mañana te escribo….

No recuerdo lo que le escribí. Solo recuerdo lo que ella me contestó:

“Miguel sos muy lindo. Escribís muy bien, pero no puedo entender porqué razón sos tan pelotudo. Perdonáme, me cambio de pupitre.”

Fe entonces cuando decidí adquirir un libro de autoayuda para superar la timidez. Después de muchos años, al escuchar la palabra “pelotudo”, todavía me daba vuelta como si invocaran mi nombre.

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Para finalizar este relato, cuelgo un video de un egresado de ese colegio, el Lasalle, o Nacional de Comercio de Ramos Mejía (conocido como "el Comercial de Ramos).
Acabo de descubrir una web de ex alumnos. Bueno...un poco de nostalgia...



jueves, 30 de septiembre de 2010

Pegando los trozos de La Verdad


Fue hace muchos años.

No había aún muertos
y nadie se creia inmortal,
no había medicos
ni enfermos
ni siquiera enfermedad.
No había amos
ni patronos.
pero alguien vio su cara
reflejada en agua.
A partir de ese dia
reinó La Vanidad.
A partir de ese día
cada criatura se quedó con un trozo
de la palabra Verdad,
y unos pocos,
aprendieron a reconstruir
la palabra rota,
por amor
a los demás.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Cuando la tormenta me pilla descalzo

La esperanza es un velero que se aleja,
de ella, fui un polizón
navegando mares de abrazos
océanos de presente,
y alguna tormenta
que nos pilló
descalzos.
Detrás del horizonte
(me dijo Poseidón)
se acaba el mundo.
Nuestro mundo
de cartón mojado.
En el horizonte de mi mundo
la esperanza,
ya es casi un punto blanco.
O quizás quiera verlo
negándome
a que ya no la veré
ni un segundo.

Mi tormenta, también
hoy
me pilló, descalzo.

martes, 31 de agosto de 2010

Entre robles y castaños

El otoño entró por la ventana del bosque.
Lo escuché suspirar ocres
mientras cubrió las hojas con un paño
de otoño adolescente,
los Ocres y los Pardos gritaron
desde el suelo
y pude ver al roble
almacenar cien tonos de verde
para otro año.

La paz de la sombra que el sol reclamaba para sí
se tendió lenta sobre mi cuerpo
ya anaranjado.
Y murió el día,
la sombra inundó todo;
el musgo, ese ermitaño
hizo que sonría su humedad.
Me dejé ahogar
en un sueño color ocre;
entre robles
y castaños...

dejando entrar a un otoño
muy temprano.

lunes, 30 de agosto de 2010

La melodía de la derrota

No creo que el mal sea invencible.
No creo que la utopía
sea solo un par de versos;
solo sé que un mundo mejor
(sin arrecifes filosos)
no depende de mis aciertos.
Y lo único invencible
es la convicción
(ya firme)
de saberme derrotado
por manadas de raposos
vestidos de cisnes.

La injusticia se le pega
al perro solitario.
No mira,
pero está ahí. Al acecho.

Siempre.

Y es que la injusticia
(la que a mi me ofende)
no es nada más que la justicia del otro.
Del raposo
a quien favorece;
no existe el bien ni el mal.
Solo triunfadores
y derrotados.
Solo el oro
o las heces.

Hay marchas e himnos
para triunfadores
y hay...
en algunas melodías
escondidas entre las notas
consuelo
para derrotados
conscientes, eso si,
de su derrota.

sábado, 14 de agosto de 2010

La cama sin su pelo

Se vuelve áspera.
Como si dejara de ser
ese espacio onírico amigo,
ese remolino de sueños,
ese voyeur de caricias.
Como si se quejara por la falta
de tu esencia simple, austera.
Grita por tu ausencia
y la almohada
(esa traidora)
me grita al oído.

Es una isla desierta habitada
por un loco solitario
que no reconoce las sábanas
huérfanas de su piel.
Es tan grande…
tan desagradecida,
tan hostil…

A veces, en mi delirio
llevo mi brazo al fantasma de su cintura,
y me encuentro con la nada
con forma de mujer.
Cierro los ojos
y me duermo, pensando
en su pelo lacio.

Y soy tan tonto, que vivo ese sueño
en su espacio.

viernes, 6 de agosto de 2010

Buenos Aires: Esto, es para vos...

Cualquier parecido con una canción de Sabina, no es mera casualidad. Siempre tuve envidia sobre como le escribió a Madrid...

Donde el mar se viste de gris pardo
allí donde se inventó
la inmigración
allí donde un domingo es un asado
me he dejado medio
corazón.

Donde el tango no es moda pasajera
donde el amigo viste
de perdón,
allí donde están rotas las veredas
me he dejado medio
corazón.

Los niños son un guardapolvo blanco
y el psiquiatra nos da siempre
la razón,
donde viven la pizza y los helados
me he dejado medio
corazón.


Allí donde los goles, los hace Dios
allí donde vibró
Eva Perón,
allí donde Gardel selló su voz
me he dejado medio
corazón.


Hay unos piqueteros en la calle
y libros bajo luces
de neón
donde el cielo vive tras los cables
me he dejado medio
corazón.

Allí donde tu ritmo me hizo daño
allí donde aún reza un dictador
allí perdono todos los pecados
Buenos Aires, esto
es para vos.


Si alguna vez la parca me recluta
ya no podré llevar mi corazón.
No me quiero morir con amargura
la mitad de las cenizas
para vos…

domingo, 1 de agosto de 2010

El crepúsculo según mis vísceras


Me duele en la noche
cuando no hay estrellas.
Se me cayó el sol un día
y al atardecer
anochecí sin remedio.

En mi oscuridad, a veces
Sonrío pensando que
en pocas horas,
(quizás) amaneceré
y seré vida.

Deletrandote

Tiemblo, vacío,
ante la hoja en blanco.
Intento deletrearte, reconstruirte.
pero no hay letras
a la altura de tus manos.

Pido perdón a la poesía.

¡ Maldita poesía!
que no me da la llave
de tu mirada.
¡ Maldita poesía!
incapa de encontrar la luna
que vive (yo lo sé)
entre tus pechos.
¡Maldita poesía!
incapaz de contar la humedad tibia,
mojito de ron
de tu ser felino.

Se cae tu retrato de mis ecos.
Se cae la pluma de mi mano,
y se escurre la sangre entre mis dedos
¡ Maldita poesía!
Mis manos, penitentes,
sangrantes, se llenan de piedras.
Piedras del camino.

Ese.
El que solo estuvo
dentro de mi mente.

Trenes de cercanías




Se evapora la tarde, se
ilumina el café
con soles de juguete.
Ojos intensos que miran
(tren de cercanías).
Labios rosados remontan un
barrilete, de humo tanguero, que desafía.
Las miradas se cruzan
firmes, y serias. ¡Que tontería!.

Cruce de andenes,
Invasión de mesa
Miradas profundas
charlas idiotas,
mentes obsesas.
Tren de cercanías
gestos que inundan caras ansiosas,


Misión cumplida.
Hostal de una estrella
choque de trenes.
Almas ajenas,
propios fluidos,
dos agonías.
Amalgama de pieles
el vacío llena
la muerte linda...

Y entre gritos ahogados por la revancha inútil, dos cuerpos se toman prestados para saber que están vivos muriendo un poco, muriendo una muerte de juguete y asociando carnes, homenajeando a Eros y bajo la atenta mirada de los Dioses del Silencio que no juzgan, solo aprenden que es lo que hicieron mal. El destino se esconde y no da la cara, pues sabe que tiene un trabajo que no le gusta.

Ha sido un gusto hacer el amor
contigo.
No...el gusto ha sido mío...

Vuelta a casa.

(capicúa)
Telediario, lonchas de jamón.
Queso manchego.
Indiferencia. Llámale hastío.
Se evapora la noche.

Los restos de Osiris

Y así fue como advertí
que se puede vencer al olvido,
al silencio.

¡Salud, Osiris!
De los hombres vencidos por el tiempo
solo quedan
(del otro lado del arco iris)
algunos versos,
algunos cuentos,
el amor entregado
y el que no se pudo dar
(a tiempo)

¡Gracias, Isis!
de los cuerpos descuartizados
quedan versos,
quedan cuentos.

todo lo demás,
no cuenta.